
El nuevo estadio Corona, lucía un lleno espectacular para ver el último encuentro del torneo regular entre las Águilas del América y el Santos Laguna que en una atmósfera inmejorable buscaba hacer caer a los emplumados en su primer duelo de liga en el Territorio Santos Modelo.
El juego pareció ser una calca de lo que pasa a últimas fechas cuando juegan las Águilas, durante toda la primera mitad los visitantes lucieron sobre el campo de juego, presionaban a sus rivales y hacían lucir mal a un Santos desconcertado que pese a querer atacar no encontraba en Darwin Quintero al delantero ideal.
Sería al 24 luego de varios intentos infructuosos cuando los de Coapa mostraron su dominio sobre el terreno, con una jugada de Esqueda que se realizó el autopase para posteriormente puntear a Cabañas que resolvió de buena forma dejando a Oswaldo Sánchez sin oportunidad de atajar el balón.
Con ese resultado terminaría la primera mitad, para el segundo tiempo Santos adelanto líneas y como siempre sucede cuando va ganando Jesús Ramírez tiró el carro para atrás y de forma increíble prohibió atacar al cuadro capitalino.
Aunque algunos jugadores aún intentaban llegar a la portería de los laguneros como el caso de Rosinei que al 64 se lanzó para cabecear el balón desafortunadamente no logró y acabo chocando con el defensa santista Christian Sánchez lo que obligó a que él americanista fuera enviado al hospital.
Esto y la oposición del técnico águila de ir al ataque terminaron por darle la oportunidad de mejores oportunidades a la ofensiva al cuadro santista que gracias al ingresó Carlos Ochoa se veía más peligroso al ataque y sería el mismo Ochoa quien tiempo de reposición recibió un pase de Mosqueda para incrustarla en las redes y consiguiera así el empate para los de casa.
Nota anecdótica: Salvador Cabañas será recordado como el jugador que anotó el primer gol en un juego de liga en el TSM.
Nota personal: Mediocre, eso es Jesús Ramírez he tratado de ser paciente con el estilo de juego del técnico americanista, pero lo hecho hoy, así como los partidos anteriores contra Pumas y Monterrey no hacen sino demostrar que aunque lo niegue es un pobre ratonero temeroso de usar lo mejor que tiene el América su ataque.
Y es que si antes había negado ser defensivo, hoy no puede hacerlo, los gritos que mandaba al campo como “Juéguenla”, “No centren” y “Quédense con el balón”, son inauditos e incluso desesperaron a Cabañas, me es muy claro que Ramírez y Cabañas no son compatibles y entre ellos dos yo me quedo con el paraguayo.
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