Amor de chocolate…

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En la casa de los Tendo era un fin de semana como cualquier otro, Kasumi, preparaba la comida, ese día comerían arroz con albóndigas de pulpo, el Sr. Saotome y el Sr. Tendo se dedicaban a jugar shogi.

-Saotome- no se porque presiento que usted me hace trampa cuando me distraigo, comentó Soun.

-Me ofendes Tendo, sabes que yo sería incapaz de hacer eso- contesto el hombre panda mientras aprovechaba que el Sr. Tendo volteaba hacia la puerta para quitar una pieza del tablero.

-¿Qué pasa Tendo? Te veo algo preocupado.

-Lo estoy, son las nueve de la mañana y ni Ranma ni Akane han hecho el más mínimo ruido.

Apenas el dueño del dojo acababa de decir eso cuando un fuerte golpe cimbro a todos los presentes, seguido por supuesto de su respectiva dosis de de insultos.

-¡Ranma Saotome! ¡Eres un idiota!, ¡Animal!, ¡Ay!, simplemente…¡Un baka!-dicho esto Akane cerró la puerta de un portazo dejando al joven con la palabra en la boca.

Un minuto después Ranma entró a la casa, en la cara llevaba las indiscutibles huellas de su pelea con Akane, una mano marcada en la mejilla izquierda y la marca del pomo de la puerta en el ojo derecho.

-Esa mujer…¡Es una loca!, no me casaría con ella, ni aunque mi vida dependiera de ello.

De inmediato el Sr. Tendo se adelanto para interceptar al muchacho de la trenza.

-Ranma, Ranma ¿Qué pasa?-.

-Bueno, como sabe mañana es 14 de Febrero, le dije que no se preocupara que no tenía necesidad de regalarme nada, pero como mañana es sábado hoy en el colegio las chicas regalaron chocolates y…pues-

Sin decir más Ranma abrió su mochila y de ella cayeron montones de chocolates ante la asombrada cara del señor Tenma que vio como caía se formaba una pequeña montaña del dulce.

-¡Ranma! ¿Qué significa esto? Explícame ahora mismo, te recuerdo que Akane es tu prometida y…

-No tiene que decírmelo Sr. Tendo, no es como si yo quisiera todos estos chocolates ¿sabe? Esas locas de la escuela empezaron a dármelos y a declararse y para colmo cuando Salí, Shampoo, Ukyo y Kodachi me esperaban afuera para declararme su amor eterno, ¡Pero no es mi culpa!, yo no pedí esta locura.

Sin decir más y sin dar tiempo a que el padre de Akane contestara Ranma tomó su mochila dejando su carga tirada y molesto subió las escaleras para ir a su cuarto, una vez ahí arrojó su mochila sobre la cama y molesto se dejo caer sobre el colchón, sin saber que alguien le observaba desde afuera.

Mientras tanto a unas habitaciones de distancia Akane seguía insultando a su prometido.

-Ese idiota, se que me dijo que no tenía que regalarle nada…pero a pesar de eso-La chica levantó su mano y miro melancólicamente un pequeño corazón de chocolate que detenía en sus manos.

-Supongo que se lo darás ¿Verdad?- Le interrogó una voz a sus espaldas.

Akane volteó y se sorprendió al ver a Nabiki frente a ella –Claro que no, ¿estas loca? Después de todo los grandiosos chocolates que le dieron las chicas de la escuela, luego de que esas tres arpías le declararon su amor, simplemente no puedo Nabiki, mi chocolate no es nada, seguro sabe horrible y menos aún me voy a declarar a ese…¡BAKA!

Nabiki cruzó sus brazos y vio a su hermana menor con aire cansado -¡Mira tus manos Akane! Si están llenas de curitas es porque te esforzaste haciendo ese chocolate para él…pero bueno –Suspiró- Se que es muy difícil convencerte pero que tal si te propongo algo- dijo con un tono de voz maquiavélico.

-¿Algo?-Preguntó Akane mirando con atención a Nabiki.

-Si, mira hace tiempo le compre a un proveedor muy especial este frasquito, veras contiene un potente suero de la verdad, una gota Akane, una simple gotita en el chocolate, se lo das a Ranma y podrás preguntarle lo que quieras.

-Yo…¿De verdad funciona?-.

-Claro que funciona hermanita- Y sin esperar la contestación de Akane vertió una gota sobre el chocolate.

Una hora después Akane se encontraba frente a la puerta de Ranma, había tenido que reunir valor durante 60 largos minutos para pararse frente a ese cuarto, tocar la puerta y por fin saber la verdad ¿Ranma la amaba?, estaba a punto de averiguarlo.

Tocó a la puerta tímidamente y una voz contestó de adentro -¿Quién?-.

-Ranma…soy yo, Akane-Musito la chica con voz casi inaudible.
La puerta se abrió tan bruscamente que la peliazul dio un salto hacia atrás.

-¿Qué se supone que quieres ahora Akane? ¿Gritarme? ¿Golpearme? ¡Ya te dije que yo no pedí nada y…-Pero antes de que pudiera terminar Akane extendió las manos y puso frente al muchacho de la coleta el corazón de chocolate.

-¿Y esto?-Preguntó Ranma extrañado.

-Es…bueno, es para ti- dijo Akane tartamudeando por los nervios.

Ranma tomó el chocolate y lo miró por unos escasos segundos, como si no creyera que Akane le había regalado aquello y menos aún, un corazón, paso saliva y sin pensar nada más el chico se lo echo en la boca y empezó a comerlo, de pronto sus ojos se abrieron enormemente y cayó sentado en el piso, asustada Akane quiso ayudarle a levantarse pero Nabiki interrumpió la escena.

-¡No!, ya esta Akane, el suero de la verdad ha hecho efecto, puedes preguntarle lo que quieras, es ahora o nunca.

Akane se acercó a Ranma, se hincó frente a él y nerviosa hizo la pregunta que desde hacía tanto tiempo le quemaba por dentro –Ranma tú…¿Me quieres?-.

Hubo un silencio, sepulcral por unos instantes, instantes que a la niña le parecieron eternos, hasta que por fin, él contestó.

-No Akane, yo no te quiero- La respuesta fue devastadora, de inmediato los ojos de la chica Saotome se llenaron de lágrimas, no quería estar ahí, quiso levantarse, correr, pero entonces unos brazos la detuvieron antes de que pudiera pararse y la abrazaron con fuerza.

-Yo no te quiero Akane…yo te amo y si crees que necesitó de un estupido suero de la verdad para decírtelo estas equivocada.

Akane se quedó de una pieza, no sabía que decir, que hacer, no sabía si aquello que había salido de la boca de Ranma podía ser, más aún ¿Cómo sabía él del suero de la verdad?

Lentamente, Akane levantó la cara y con sus ojos enjugados en lágrimas miró a Ranma que le sonreía con ternura.

-¿Cómo es que?- le interrogó la joven intentando recobrar la compostura.

-¿Cómo es que sabía de suero?, Nabiki me vio entrar a mi cuarto, me siguió y me dijo lo que habías hecho para mí, me hablo de lo que batallaste haciendo ese chocolate y entonces lo supe Akane, si tú eras tan valiente como para eso, yo no me podía quedar de brazos cruzados.

-Entonces nunca hubo suero de la verdad?- Preguntó la muchacha.

-No, solo agua- Contestó Ranma.

-¿Entonces lo primero que me contestaste?-.

-Eso, no era más que una pequeña broma- dijo Ranma mientras esbozaba una sonrisa.

-¡Ranma Saotome! ¡Eres un…!BAKAAAAA!- El grito de Akane sonó con tal fuerza que el propio Ranma se levantó asustado, ahora era él el que intentaba huir, pero antes de que lograra llegar a la puerta la chica lo atrapó y le hizo darse la vuelta.

-¡No!, ¡No te vas!, vas a oírme, eres un…animal…insensible…desgraciado y…- Akane estaba loca de furia, su cara estaba roja, irradiaba enojo, los ojos del chico se cerraron esperando el golpe-

-Yo también te amo- Ranma abrió los ojos justo en el momento que los labios de Akane se pegaban a los suyos, no lo esperaba pero no paso ni un segundo para que el chico cerrara de nuevo los ojos y se fundiera en ese beso con su prometida.

Escondida en las escaleras Nabiki observaba divertida la escena –Muy bien, trabajo cumplido, soy un buen cupido, aunque aún no le cobró a Ranma por este favor, bueno, ahora están muy, pero muy ocupados mañana será- y sin decir más se marchó dejando sola a la feliz pareja.

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Hace rato que no escribía un fanfic, pero aquí les dejó algo para San Valentín.

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La Varita…

El día apenas clareaba cuando el muchacho miró por primera vez el callejón Diagon, sus ojos ansiosos se posaban sobre todo cuanto ahí había, extraños negocios vendiendo artículos que nunca pensó ver, personas vestidas de las formas más raras y estrafalarias que deambulaban en un mar de murmullos y empujones.

Volteó para ver al hombre que lo acompañara como si tuviera mil y un dudas acerca de todas aquellas que por primera vez se abrían ante él, pero este solo se limitó a señalar una desvencijada puerta, era un negocio pequeño que apenas y podía notarse en aquella atiborrada calle.

Ambos entraron y una campanilla acomodada sobre la puerta sonó avisando a su dueño la llegada de nuevos clientes, de inmediato apareció un hombre de cara adusta, sus ojos fríos y pequeños examinaron al jovencito que tenía frente a él.

Sin decir una sola palabra entró de nuevo detrás de su mostrador y descubrió una cortina detrás de ella había un enorme escaparate con miles de polvorientas y apiñonadas cajas, de inmediato tomó una de estás para después abrirla y sacar una varita que entregó al mago principiante.

-Prueba, por favor jovencito- se limitó a decir con una sonrisa intimidante en sus labios.

Sin terminar de entender del todo lo que ocurría el chico extendió la varita, de inmediato un brillo dorado le rodeó y de la punta de esta salio una lluvia de chispas que al llegar al piso dejaban pequeños marcas.

-¡Impresionante! no tuve que medirlo, no tuve que hacer nada, al instante supe que él estaba destinado a poseerla- manifestó animado Ollivander.

-¿Destinado?- Preguntó el chico-.

-Si muchacho, acebo y pluma de fénix, veintiocho centímetros, se que harás cosas fantásticas hijo, tuviste una reacción poderosa.

-Bueno Ollivander, un placer visitarte, aquí tienes el importe, nos veremos otro día, ahora creo que es momento de irnos Tom- dijo el profesor Dumbledore mientras sus ojos se clavaban sobre la sombría carilla de Tom.

-Si señor Dumbledore- Contestó Tom Ryddle, al tiempo que apretaba con fuerza aquella varita y lanzaba una risa por lo bajo como si supiera que aquel trozó de madera y imbuido con la fuerza del Fénix estaba marcado para llegar a lo más alto dentro del mundo mágico.

Fanfic: Mirada Mortal…

La luna se elevaba con todo su esplendor sobre la aldea sobre un tejado se podía ver la diminuta silueta de un niño, estaba ahí contra un rincón hecho un ovillo, su cuerpo entero temblaba mientras se balanceaba jadeando e hipando de vez en cuando, tenía las manos en la cabeza y movía la boca como si repitiera lo mismo una y otra vez.

De pronto un ruido lo hizo sacarlo de su ensimismamiento volteó y pudo ver a una cría de gato de color gris que caminaba por la azotea de un lugar a otro, era un gato pequeño tenía apenas unos días de nacido y avanzaba aún con desconfianza por el tejado.

El niño poco a poco dejó de llorar, su mirada se clavó en el gatito, este iba por ahí, moviendo su cola al aire, su pelo lustroso se movía mientras emitía graciosos maullidos que hicieron al muchacho esbozar una sonrisa sobre su pálido rostro.

Animado por ver más de cerca al pequeño felino el chico se puso de pie, avanzó hacia él con mucho, mucho cuidado para no asustarle, caminaba lento tanto como podía y poniendo siempre mucha atención en hacer el menor ruido posible.

Cuando al fin alcanzó al gato sintió una extraña sensación, algo que le llenaba, no estaba seguro que era, nunca la había sentido, pero le gustaba, estaba a punto de acariciar al animal cuando algo sucedió, el minino volteó y los ojos del chico se cruzaron con los suyos.

Los pelos del gato se pararon de inmediato, sus ojos antes calmos reflejaron un terror indescriptible, intento correr pero le fue imposible la imagen del aquel chiquillo parecía haberlo congelado en eso una figura saltó de entre las sombras un enorme gato atigrado saltó sobre el niño intentando rasguñarle la cara, todo fue un abrir y cerrar de ojos, el grito de dolor, las lagrimas, la tormenta de arena que cubrió toda la aldea.

Cuando el chico despertó con los albores del nuevo día miró a su alrededor y solo pudo ver sangre por todas partes y a sus pies los cuerpos destrozados de los dos gatos, sin decir nada secó las lagrimas que corrían por su rostro, después de todo el no podía llorar, era hijo del Kazekage, era Gaara del Desierto.

La promesa…

El chico saltó por la ventana al tiempo que la silla salía volando por los aires siguiendo la misma trayectoria de sus pasos, apenas alcanzo a aterrizar sobre el árbol que daba al patio cuando una figura sombría salió persiguiéndolo a toda velocidad.

Aún respirando agitadamente se paró en una esquina, con cuidado se asomó vigilando que no lo siguieran, aliviado al ver que nadie lo hacia salió de su escondite pero entonces una mano se estrelló contra la pared con tal fuerza que pudo observar los pedazos de roca que volaban mientras corría de nuevo.

El viento zumbaba mientras sus piernas no paraban de correr a una velocidad que parecía imposible, sus eran tan extraordinarios que con facilidad podía llegar del techo de una casa a otro pero ni así lograba librarse de esa sombra que lo seguía a donde fuese.

Llegó a un edificio y antes de que la feroz criatura diera una patada voladora sobre el tronco de un árbol que se partió como una cerilla alcanzó a escabullirse detrás de unos arbustos cuyas hojas volaron como despavoridos por la fuerza de la patada.

Fue en ese momento que todos los ojos de quienes estaban en el edificio se posaron sobre las dos figuras que se en ese momento se miraban la una a la otra sin proferir palabra alguna como si se estudiaran esperando su siguiente movimiento.

Era todo un duelo de nervios, uno alzaba una ceja y el otro entornaba la mirada, uno movía un dedo y el otro respondía con una sonrisa velada, pero no eran solo ellos dos nadie parecía querer moverse todos querían ver en que acababa aquel enfrentamiento.

Al fin la figura salió de entre las sombras –Me lo prometiste, me lo prometiste muy seriamente ¿Por qué nunca cumples tu promesas?- .

-Yo este…se que lo hice pero…-El chico apenas empezaba a explicarse cuando su prometida dio un salto dirigiendo el puño contra su rostro, Ranma cerró los ojos y entonces…

– Más te vale levantar la tapa del excusado ¿entendido Ranma?- dijo Akane mientras le daba con el dedo en la nariz, ante la mirada incrédula de todos sus compañeros de clases.

-Esos dos están completamente locos- se escuchó decir a lo lejos, mientras que Ranma y Akane haciendo caso omiso iban hacia su salón.

Fanfic: Caminos cruzados…

La noche caía sobre la aldea de Konoha, el pequeño avanzaba a paso lento aunque decidido, en las calles las personas huían presurosas al verle, las madres metían a sus hijos a sus casas, incluso los perros corrían a esconderse entre los rincones más oscuros como si su sola presencia envenenase el aire.

Sin obstáculos en su camino el pequeño siguió la empedrada calle, sus pies cansados le pedían a gritos llegar a casa, cuando alfin lo hizo abrió la puerta y entró a a su cuarto se tiró sobre la cama encendió la luz revelando un lugar vació y sus ojos de un azul tan profundo como su absoluta soledad.

No muy lejos de ahí otro niño, de pelos oscuros y cubierto de sangre corría entre la maleza del espeso bosque, su mirada perdida reflejaba el terror en su rostro, uno como jamás pensó conocer, menos aún del ser que él más admiraba en el mundo, menos de él.

Nada le importaba ni el hecho de que las ramas de los árboles le fustigaran la cara provocándole cortes, solo él sabía que la herida más grande estaba en lo más profundo de su ser, solo el sabía el verdadero significado de dolor, mientras las lagrimas corrían hasta su boca revelándole el sabor salado del odio y la venganza.

En tanto aquello ocurría allá en los lugares lóbregos y llenos de soledad una niña pequeña de alegre pelo rosa y ojos soñadores se asomaba al balcón de su ventana mientras olía las flores que su mejor amiga acaba de darle y sonriendo ante el hermoso presente que se le presentaba.

Sobre los tres el mismo cielo poblado de estrellas, los mismos rostros pétreos de los Hokages, sobre los tres la misma luna alumbrando un camino que aunque ellos ignoraban algún día para bien o para mal habría de juntarse.

Fanfic en serie: Doble Problema Cap 20-Final…

CAP 20: MUERTE Y RENACIMIENTO

Clove apretó con fuerza el libro pero ya era tarde la Tetsusaiga atravesó de lado a lado la cabeza del demonio cuya sangre goteó encima de las hojas volviéndolas polvo.

Desde la ventana los dos guerreros disfrutaban en espectáculo, – Eso fue todo- comentó Ranma mientras la Kalter Regen (lluvia fría) dejaba de caer.

-Creo que es hora de ir al hotel-, Ranma le dio la razón al medio demonio.

-¿Que haremos con los cuerpos?- su pregunta no tardó en ser contestada y segundos después los cuerpos sin vida que ahí se encontraban desaparecieron como si nunca hubieran existido.

Unos minutos después y cargando cada uno a su respectiva chica abandonaron el lugar, -Ranma- el chico volteo, -¿Qué sucede Inu?- una ráfaga de viento pasó refrescando sus cansados cuerpos.

-¿Crees que nuestro futuro será mejor?- Ranma miró el piso un rato pateó una piedra que rodó hasta caer dentro del lago que estaba en la plaza principal de la ciudad.

-Creo que si, nosotros somos ellos, si logramos vivir nuestra vida mejor que ellos, te aseguro que lograremos lo que ellos deseaban-.

Rendidos como estaban los chicos se desplomaron sobre una de las bancas del parque justo la que días antes les había servido de asiento a las chicas.

-Si Akane me oye me mata, pero esta pesada, jejeje- Inu rió de buena gana, – Bueno Kagome no es una pluma, sabes- de nuevo los chicos soltaron una gran carcajada.

-Claro que los escuchamos- dijo una voz que les hizo helar la sangre, – Y muy claro- le secundo otra.

-Ranma…- Inu sonaba nervioso, – ¿Si amigo?- Inu depositó suavemente a Kagome sobre la banca mientras Ranma lo imitaba.

-¡Corramos!- gritó esta vez el hanyou, – ¡Ahhhh! -.

-¡No!, ¡vengan acá!- les reprendieron las chicas, – ¡¡¡No estamos locos, ¡¡¡Las queremos pero no estamos locos!!!- les contesto Ranma.

Las dos pararon su carrera sus caras se sonrojaron y se miraron un tanto confundidas, – ¿Cómo dijeron?- pregunto Kagome.

-¡¡Que las queremos par de sordas!!- repitió Inu, de nuevo la carrera dio inicio, -¡¡¡Pues aun así les vamos a dar su merecido!!!- grito Akane, y corriendo hacia el hotel.

Nuestros amigos esperan tener un futuro mucho más promisorio, bueno eso quien sabe, yo solo soy un humilde narrador, eso solo el futuro y el destino lo decidirán.

FIN…

Notas del autor: Ahora si como la canción, se acabo, se acabo, se acabo, agradezco a quienes aguantaron hasta el final y a los que no también jejejeje, bien pronto tendré algo mas en este lugar, ya veremos, por ahora Bye.

Fanfic en serie: Doble Problema Cap 19…

CAP 19: MORIR POR ELLAS

Un resplandor rojo se extendió por el piso, el demonio dio unos pasos y con una sonrisa maligna en su rostro dirigió el rayo que salía de sus manos hacia Akane, – Durch die Energie, daß dieses Buch zu mir konferiert, den es stirbt – (Por el poder que este libro me confiere ¡¡morirás!!)-.

Pero quiso el destino que una flecha salvadora se clavara en el Ma-Kai que salio volando por una ventana, -¡¡¡Noooooooooooo!!! ¡¡Mi libro!! ¡¡Mi preciado ma-kai!! ¡¡Mujer te vas a morir!!- gritaba con furia loca el monstruo.

-Sin tu libro no eres nada- dijo que Kagome que parada sobre una ventana observaba a Clove.

– es cierto, pero aun así… me puedo encargar de basuras como ustedes- y con velocidad propia de un guepardo recorrió en segundos el espacio que lo separaba de Kagome tomándola de la cintura, lo que hizo reaccionar a los Inu Yasha.

– ¡¡Déjala!!- protesto el Inu del futuro.

– Ella es mía ahora, al igual que esta otra, al igual que lo fueron sus novias ¡¡jajajajaja!!- y con Akane y Kagome en los brazos se dirigió a uno de los autos donde las deposito sobre el techo.

-Mírenlas por ultima vez- las de por si tremendas garras del señor de Ma-Kai se extendieron y las levanto para después bajarlas rápidamente ¡¡¡FUASH!!!, el ruido de los cuerpos al ser atravesados sonó brutal pero mas lo fueron los gritos de los jóvenes Ranma e Inu, -¡¡AKANEEEE!!- al mismo tiempo, -¡¡KAGOMEEEE!!-.

Esta vez fue rojo de la sangre lo que cubrió el suelo que les rodeaba, con toda la paciencia del mundo Clove se dio la vuelta -Ustedes son unos tontos obstinados- dijo mientras mostraba los cuerpos de Inu y Ranma del futuro que se retorcían ante el dolor de las enormes garras que atravesaban sus cuerpo, lentamente los cuerpos fueron resbalando mientras sus alteremos el pasado miraban con ojos espantados la escena.

–Esta vez…no nos las quitaste Clove- musitó un desfalleciente Ranma que intentaba sonreír.

-¡¡IDIOTAS!!- Clove pateó los cuerpos que rodando llegaron hasta los pies de sus otros yo, -¡Chicos!…no ustedes, debimos ser nosotros- les recriminó Ranma.

-Sin regaños hermano, nosotros comprendimos demasiado tarde nuestro error las dejamos solas y por ello debíamos exonerar nuestras culpas, ahora tal vez descansemos en paz- le respondió el otro Ranma.

-Es cierto, fuimos tontos, por favor que no les pase a ustedes lo mismo…..- las palabras se entrecortaron y los dos quedaron inertes sobre los brazos de sus respectivos yo, con la decisión en los ojos ambos hombre y demonio se levantaron dejando los cuerpos aun lado.

– ¡¡Tú!!- gritaron juntos mientras su aura crecía aun mas que antes haciendo que incluso los hechizos que sobre ellos pesaban desaparecieron, la luna volvió a ocultarse e Inu a ser normal, por otro lado el agua fría se convertía en caliente al tocar el ardiente ki que salía de Ranma trasformándolo en hombre.

-¿Ustedes tan bien buscan morir enanos?- se burló el demonio, que con su impactante fuerza uso su puño en contra de Inu que lo recibió en pleno rostro, pero extraña y sorprendentemente el hanyou no se movió un solo centímetro, -¿Qué sucede aquí?- preguntó Clove pero no hubo respuesta.

Como si de un trance se tratara los ojos de Ranma se pusieron blancos y con un solo golpe hizo que el demonio mordiera el polvo, – ¡¡No será tan fácil!!- amenazo este levantándose.

-No buscamos que sea fácil, sino doloroso- habló por fin Ranma, -Antes estábamos perdidos Clove, pero ahora estamos libres del velo que cubría nuestros ojos- quien esta vez hablaba era Inu.

– ¿De que hablan mocosos?- cuestionó Clove mientras retrocedía, – Es fácil Clove, sin quererlo nos convertimos en débiles cobardes, nos encerramos en nuestro orgullo y no quisimos abrir nuestros corazones a la verdad a eso que hace mas fuerte nuestros corazones- prosiguió Ranma.

-Eso es, ni si quiera nuestros yo del futuro lograban comprender bien esto, pero fuiste tú con tus palabras a ellos el que nos hiciste reaccionar Clove sin querer nos has dado la llave del triunfo- termino Inu.

– Ustedes ¡¡Están locos!!- un golpe a la quijada por parte de Inu le hizo callar, Ranma por su parte le daba una rápida dosis de Armaguriken a su pecho contra una pared.

-¿Qué pasa?, esto no esta bien, yo debería poder destruirlos sin problemas- Ranma se adelantó a Inu – esto se acabo despojo de demonio- y elevándose con un magistral salto pateó a Clove en la cara lanzándolo por la misma ventana que antes cayera el Ma-Kai, en el aire ya, Clove miro con ansia el libro que lo esperaba.

– ¡¡SI!! Será mío y podré mandarlos al infierno- pero eso no entraba en planes de Inu – Creo que esta vez hasta aquí llegaste- sacando la Tetsusaiga la lanzó directo al demonio – ¡el Ma-Kai es mío!- los dedos de Clove rozaron la pasta del libro y justo entonces…

Continuara…

Notas del autor: ¿me odian?, yo se que si y me da tanto gusto T-T, es un placer dejarlos así hasta el próximo capitulo, bien nos veremos en el capitulo final de esta historia.